Cólicos en el bebé
En este post me centraré en cómo vivimos la etapa de los cólicos de mi hija.
En mi caso particularmente mi vara de medir las situaciones de alarma siempre ha sido el pecho, es decir, frente a algo ajeno a su bienestar (cólicos, tos, malestar en general, insomnio, etc.) si el pecho la calmaba no era motivo de salir corriendo, sí de estar al tanto, pero no de alarma.
A partir de su segunda-tercera semana de vida, comenzaron los cólicos. Se presentaban como relámpagos en ella, ya que la pobre se retorcía y le costaba mantener la calma. Acudimos al pediatra y nos ofreció varias opciones, pero lo que sí nos dijo es que era un proceso natural ya que el intestino aún era inmaduro y por ello el tiempo era el mejor aliado de esta fase.
Probamos mil cosas (Aero-Red Bebés, Blevit Digest, etc.), pero lo que realmente nos funcionó fueron unas bolitas homeopáticas llamadas Colikind. Le administrábamos cinco bolitas antes de cada toma y funcionó. También nos ayudaron los masajes, que disminuyen o evitan que aparezcan los cólicos. En el siguiente vídeo podéis ver un ejemplo de este tipo de masajes.
Es una etapa incierta y según la repetición y duración de los cólicos se hace dura, ya que estamos familiarizándonos con el bebé y todo es muy reciente. Según los pediatras, esta etapa desaparece sobre los 3 meses de vida, ya que su intestino va madurando.
Paciencia en esta etapa, papás. Lo haréis bien!
Paciencia en esta etapa, papás. Lo haréis bien!
Comentarios
Publicar un comentario